viernes, 9 de octubre de 2015

(49) El agujero en el barco...

(49) El agujero en el barco...


Adaptación: por Luis Del Alcázar
   
     Un hombre fue llamado a una playa para pintar un barco. Trajo con él pintura y pinceles, brochas, y comenzó a pintar el barco de un rojo brillante, tal como había sido contratado para hacerlo.
     Mientras pintaba, percibió que la pintura se estaba pasando hacia el fondo del barco. Percibió que había un agujero, y decidió repararlo. Cuando terminó de pintar, recibió su dinero y se fue.
     Al día siguiente, el propietario del barco lo fue a buscar y le regaló una muy buena suma en cheque.
     El pintor quedó sorprendido:
      - Usted ayer ya me pagó por la pintura del barco - dijo él.
      - Pero esto no es por el trabajo de pintura. Es por haber arreglado el agujero que había en el casco del barco.
      - Fue un servicio tan pequeño que no quise cobrarle.
      -  Mi preciado amigo, usted no comprende.
     -  Déjeme contarle lo que sucedió.
     -  Cuando le pedí a usted que pintase el barco, me olvidé de mencionar el agujero en el casco. Cuando la pintura del barco se secó, mis hijos lo tomaron y salieron para una pesca en el mar.
     Yo no estaba en casa en aquel momento. Cuando volví y noté que habían salido con el barco, me desesperé, pues me acordé que el barco tenía un agujero en el casco.
     Imagine mi alivio y alegría cuando los ví regresando sanos y salvos. Entonces, examiné el barco y constaté ¡que usted lo había arreglado!
     ¿Se da cuenta ahora, de lo que hizo?
     ¡Usted Salvó la  vida de mis hijos! No tengo dinero suficiente para pagarle por su “pequeña” buena acción...

     “No importa para quien...
     Cuando...
     De qué manera...
     Ayude... Ampare...
     Enjuague las lágrimas...
     O disminuya las penas de alguien...
     Siempre podemos hacer algo por la felicidad de los demás!”

     ¿No lo cree así, amigo lector….?


(47) La otra mujer

(47) La otra mujer


     “Cierto día, mi esposa me recomendó salir con otra mujer. Después de varios años de matrimonio descubrí una nueva manera de mantener viva la chispa de nuestro amor. Desde hacía poco, había comenzado a salir con la otra mujer, en realidad había sido idea de mi esposa…
-       Tú sabes que la amas, -me dijo un día, tomándome por sorpresa-.
-       La vida es muy corta, dedícale tiempo. Pero yo te amo a ti - protesté.
-     Lo sé. Pero… también la amas a ella.
     La otra mujer a quien mi esposa quería que yo visitara, era mi madre, viuda desde hace unos años, pero las exigencias de mi trabajo y mis hijos hacían que sólo la visitara ocasionalmente...
     Esa noche la llamé para invitarla a cenar y al cine.
     - ¿Qué te ocurre? ¿Estás bien? me preguntó. Mi madre es el tipo de mujer que una llamada tarde, en la noche o una invitación sorpresiva es indicio de malas noticias.
     - Creí que sería agradable pasar algún tiempo contigo, le respondí. Los dos solitos! ¿Que opinas?
     Reflexionó sobre ello un momento. - Me gustaría muchísimo, dijo...
     Ese viernes mientras conducía para recogerla después de mi trabajo me encontraba nervioso, era el nerviosismo que antecede una cita... y a decir verdad, cuando llegué a su casa, vi que ella también estaba muy emocionada!..
Me esperaba en la puerta con su viejo abrigo puesto, se había rizado el pelo y usaba el vestido con el que celebró su último aniversario de bodas, su rostro sonreía, irradiaba luz, se veía muy feliz.
     - Les dije a mis amigas que iba a salir con mi hijo y se mostraron muy emocionadas- me comentó mientras subía a mi auto- No podrán esperar a mañana para escuchar acerca de nuestra velada...
     Fuimos a un restaurante no muy elegante, pero si muy acogedor, mi madre se aferró a mi brazo como si fuera "La Primera Dama de la Nación"...
Cuando nos sentamos tuve que leerle el menú. Sus ojos sólo veían grandes figuras. Cuando iba por la mitad de las entradas, levanté la vista; mi mamá está sentada al otro lado de la mesa y sólo me miraba. Una sonrisa nostálgica se le delineaba en los labios...
     - Era yo quien te leía el menú cuando eras pequeño ¿Recuerdas? - Entonces es hora de que te relajes y me permitas devolver el favor respondí.
     Durante la cena tuvimos una agradable conversación, nada extraordinario, sólo ponernos al día uno con la vida del otro. Hablamos tanto que nos perdimos el cine...
     -Saldré contigo otra vez, pero sólo si me dejas invitar, dijo mi madre cuando la llevé a su casa, asentí, la besé, la abracé.
     - ¿Cómo estuvo la cita? - quiso saber mi esposa cuando llegué aquella noche. - Muy agradable, gracias, Mucho más de lo que imagine, le contesté.
     Días más tarde mi madre murió de un infarto masivo, todo fue tan rápido, no pude hacer nada. Al poco tiempo recibí un sobre del restaurante donde habíamos cenado mi madre y yo y una nota que decía: "La cena está pagada por anticipado, estaba casi segura que no podría estar allí, pero igual pagué para dos, para ti y tu esposa, jamás podrás entender lo que aquella noche significó para mi. ¡Te amo!”
     En ese momento comprendí la importancia de decir a tiempo "TE AMO" y de darles a nuestros seres queridos el espacio que se merecen; nada en la vida será más importante que la familia, dales tiempo porque ellos no pueden esperar...
     Si vive tu madre, disfrútala... Si no... Recuérdala... Recuerda siempre: Uno puede perdonar, pero el tiempo nunca.
     Nota personal: Esta historia me hizo recordar lo que yo también alguna vez hice con mi propia madre, jamás la olvido, ella vive en mi corazón por siempre !!!I


Luis Del Alcázar La Rosa
Cortesía de: María Antonieta Muhammad Mejía

(45) La diferencia entre envejecer y crecer

(45) La diferencia entre envejecer y crecer


Fuente:    Cortesía de mi amiga y compañera, Ana Yilda León.
Transcripción: Luis Del Alcázar

Lo que sigue a continuación es una historia real que sucedió en la Universidad de Antioquia, Colombia:

     El primer día de clase en la Universidad, nuestro profesor se presentó a los alumnos y nos desafió a que nos presentásemos a alguien que no conociésemos todavía.
     Me quedé de pie para mirar alrededor cuando una mano suave tocó mi hombro. Miré para atrás y vi una pequeña señora, viejita y arrugada, sonriéndome radiante, con una sonrisa que iluminaba todo su ser. Dijo: "Eh, muchacho... Mi nombre es Rosa. Tengo ochenta y siete años de edad. ¿Puedo darte un abrazo?"... Me reí y respondí: "¡Claro que puede!".Y ella me dio un gigantesco apretón."
     ¿Por qué está Ud. en la facultad en tan tierna e inocente edad?", pregunté. Respondió juguetona: "Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener un montón de hijos y entonces jubilarme y viajar"."Está bromeando", le dije.
     Yo estaba curioso por saber qué la había motivado a entrar en este desafío con su edad; y ella dijo: “Siempre soñé con tener estudios universitarios, y ahora estoy teniendo uno". Después de clase caminamos hasta el edificio de la unión de estudiantes, y compartimos una malteada de chocolate. Nos hicimos amigos instantáneamente.
     Todos los días en los siguientes tres meses teníamos clase juntos y hablábamos sin parar. Yo quedaba siempre extasiado oyendo a aquella "máquina del tiempo" compartir su experiencia y sabiduría conmigo.
     En el curso de un año, Rosa se volvió un icono en el campus universitario y hacía amigos fácilmente dondequiera que iba.
     Adoraba vestirse bien, y se reflejaba en la atención que le daban los otros estudiantes. Estaba disfrutando la vida. Al fin del semestre invitamos a Rosa a hablar en nuestro banquete del equipo de fútbol.
     Fue presentada y se aproximó al pódium. Cuando comenzó a leer su charla preparada, dejó caer tres de las cinco hojas al suelo. Frustrada, tomó el micrófono y dijo simplemente: "Discúlpenme, ¡estoy tan nerviosa! ...Nunca conseguiré colocar mis papeles en orden de nuevo, así que déjenme hablar a Uds. sobre aquello que sé".
     Mientras reíamos, ella despejó su garganta y comenzó:"No dejamos de jugar porque envejecemos;
envejecemos porque dejamos de jugar". Existen solamente tres secretos para que continuemos jóvenes, felices y obteniendo éxito: 1.- Se necesita reír y encontrar humor en cada día. 2.- Se necesita tener un sueño, pues cuando éstos  se pierden, uno muere. ¡Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas y ni siquiera lo sospechan!  3.- Se necesita conocer la diferencia entre envejecer y crecer...
     "Si usted tiene diecinueve años de edad y se queda tirado en la cama sin hacer nada productivo, terminará amargado y lucirá envejecido... Pero si usted como yo tiene ochenta y siete años y es productivo, no le pondrá años a su vida sino que le pondrá vida a su edad y lucirá y actuara como cualquier joven.
     “Eso no exige talento ni habilidad. La idea es crecer a través de la vida y encontrar siempre oportunidad en la novedad. Los viejos generalmente no se arrepienten por aquello que hicieron, sino por aquellas cosas que dejaron de hacer. Las únicas personas que tienen miedo de la muerte son aquellas que tienen remordimientos".
     Al fin de ese año, Rosa terminó el último año de la facultad que comenzó tantos años atrás. Una semana después de recibirse, Rosa murió tranquilamente durante el sueño. Más de dos mil alumnos de la facultad fuimos a su funeral en tributo a la maravillosa mujer que enseñó, a través del ejemplo, que "nunca es demasiado tarde para hacer todo aquello que uno puede probablemente ser".

     "Envejecer es obligatorio; crecer, opcional". Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa, como aquel que no sabe sonreír a los demás.

domingo, 27 de septiembre de 2015

(43) Mantengámonos como los peces frescos

(43) ¡Mantengámonos como los peces frescos!

Traducción y adaptación de Luis Del Alcázar

     Cuando se habla de las relaciones de pareja, siempre habrá mucho por decir, porque en una relación, que se establece entre dos seres humanos, siempre existirán una infinidad de matices que la pueden “enriquecer” o por el contrario, con el transcurrir del tiempo, pueden “asfixiarla” como cuando nos falta el aire en un cuarto cerrado sin ventilación, me refiero a cuando se cae en la rutina y la relación no se renueva constantemente por el esfuerzo que cada quien haga en conjunto y/o separadamente. Y si no, recordemos cómo éramos cuando vivimos nuestro “noviazgo”, con quien hoy es nuestra pareja, ya sea esposa o esposo.
          Dejando de lado por el momento lo anterior, en esta oportunidad quisiera referirme a una historia muy particular. En ella se nos da una simple lección acerca de cómo debemos enfrentar los problemas y desafíos para mantenernos siempre activos y preparados ante cualquier situación. La historia se llama “El pez fresco” y aunque no puedo comprobar la veracidad de ese hecho, la historia por demás, es muy interesante y le podemos extraer mucho provecho para nuestras propias vidas.
          Para nadie es un secreto que a los japoneses no sólo les gusta, sino que son los mayores consumidores de peces frescos en el mundo entero. Por ello y desde hace décadas, en las aguas del Japón se pescan múltiples  variedades de peces para el consumo humano. Y debido a esto, los japoneses aumentaron el número de navíos pesqueros, los cuales comenzaron a pescar cada vez más lejos de sus propias aguas territoriales.
        Cuanto más lejos los pescadores iban, más tiempo les llevaba, para que los peces llegaran a puerto. Si el viaje de retorno les llevaba más de algunos días, los peces ya no podrían llamárseles frescos. Y a los japoneses no les gustaba el sabor de los mismos.
          Para resolver el problema, las compañías navieras instalaron congeladores en sus barcos. Ellos pescaban y congelaban los peces en alta mar. Los congeladores permitían que los pesqueros fuesen más lejos y estuvieran en alta mar por mucho más tiempo. Con el tiempo los japoneses empezaron a notar la diferencia entre el pez fresco y el congelado y naturalmente, no les gustó el congelado. Mientras tanto el precio del pez congelado empezó a descender vertiginosamente.               
        Entonces las empresas instalaron “tanques especiales para los peces” en sus navíos pesqueros. Eso les permitiría pescar y “enfriarlos” vivos en los tanques, tal como si fuesen “sardinas”. Sin embargo, luego de cierto tiempo, y debido a la falta de espacio, los peces poco a poco disminuían la intensidad de sus movimientos hasta finalmente detenerse y no moverse más. Por lo tanto llegaban vivos, pero cansados y abatidos. Consecuentemente, los japoneses aún así, podían percibir la diferencia en el gusto y el frescor de los peces. La conclusión era que a los consumidores japoneses no les agradaba el sabor de los peces apáticos.
         ¿Cómo pudieron resolver este problema? ¿Cómo lograron traer peces frescos aún desde largas distancias? Antes de que responda, piense en lo siguiente:
      Cuando las personas logran ciertos objetivos: como encontrar a un novio (a) adecuado (a), cuando comienzan con éxito en un nuevo empleo, cuando logran pagar todas o gran parte de sus deudas acumuladas, o lo que cada uno desea, ellas pueden perder o tan sólo “disminuir” su pasión por continuar avanzando y desarrollándose en sus vidas.
        Ellas pueden llegar a pensar que no necesitan más trabajar tanto, entonces se relajan. Ron Hubbard (escritor, educador, filántropo, administrador y artista), comentó al comienzo de la década de los 50: “Extrañamente, el hombre progresa solamente cuando se enfrenta a un ambiente desafiante”. Cuanto más inteligente, persistente y competitivo sea Ud., más capacidad desarrollará en su vida para poder enfrentar los problemas, los cuales al fin y al cabo están allí para ser resueltos y no para ser evadidos por nosotros. Si los desafíos que Ud. encuentre, los enfrenta con coraje y sabiduría, y si además, es lo suficientemente paciente para avanzar paso a paso, pero con firmeza, entonces; cuando los conquiste, Ud. se sentirá muy feliz, ¡será un auténtico vencedor! Se dará cuenta que ¡está vivo!!!
          Volviendo a la historia que dejamos líneas atrás. Las empresas que poseían instalados tanques en sus barcos pesqueros, decidieron adicionar pequeños tiburones en cada tanque. El tiburón se comía a algunos peces, sin embargo la mayoría lograban llegar “muy vivos y frescos”. Y todo se debía a que estando en los tanques, debían estar alertas y desafiantes ante el peligro, durante todo el viaje de retorno a puerto.
          Por consiguiente, como norma de vida y en lugar de evitar o “esquivar” los desafíos, debemos enfrentarlos para pulirnos como auténticos seres humanos. Los seres humanos poseemos, inherentemente (aunque no lo creamos, ni nosotros mismos) la más poderosa herramienta y se encuentra precisamente dentro de nuestras propias vidas. Tiene innumerables calificativos, sin embargo solo mencionaremos una: nuestra capacidad para desafiarnos ante la adversidad. Sólo tenemos que activarla y mantenerla “fresca y viva”.
     Si sus desafíos son muy grandes y numerosos, no desista, organícese. Desarrolle más determinación en su vida cotidiana, investigue, adquiera más conocimiento sobre lo que busca o desea. Pida ayuda si es necesario. No se quede paralizado esperando algo fuera de su propia vida. Todo proviene de nuestra propia vida interior. Y, cuando Ud. logre sus desafíos, visualice y propóngase alcanzar aún otros mayores en su vida.
          Nada existe separado de lo demás, todo está íntimamente relacionado. Nunca olvidemos que lo que podamos hacer por la felicidad, o el avance de los demás también se reflejará en nuestras vidas, y la de quienes nos rodean, mostrándolas así, cómo estamos alcanzando y logrando vencer en cada meta y objetivo que nos proponemos lograr, podremos inspirar a otros a que también lo hagan en sus vidas.
          “Ponga un tiburón en el tanque de su propia vida y verá cuán lejos podrá llegar Ud. mismo”. Ud. ya posee los recursos y destrezas para hacer la diferencia.
         Y si nos preguntamos que tiene que ver esta historia con las primeras líneas de este tema, yo diría que: ¡no permitamos que nuestros sentimientos caigan en la rutina; mantengámoslos “frescos y vivos”. Todo depende de nuestra determinación. Y si nos enfrentáramos a la posibilidad de perderlos, ¡siempre recordemos esos “primeros tiempos” y luchemos bravamente! El resultado dependerá de nuestra sabiduría, persistencia y coraje. Al fin y al cabo, los “tiburones” son los sueños, los planes, objetivos, desafíos que nos fijamos rumbo hacia un futuro mejor. Si reflexionamos acerca de la fiereza que representan estos especímenes marítimos, nuestros desafíos también los poseen, ¿no les parece?

Fuente:      Mensaje de Claudio Marttuci, un entrañable amigo brasileño.



sábado, 19 de septiembre de 2015

(42) Trabajar en equipo

(42) Trabajar en equipo

El equipo de remos: Una historia para reflexionar:

Autor desconocido:

Adaptación: Luis Del Alcázar

Esta historia la escuche estando de visita en otro país. Así que para los efectos de este cuento llamaremos a los dos países participantes como “Equipo País A” y “Equipo País B”.
      Se trataba de una competencia entre dos equipos de remos. Cuando la competencia se inició, el resultado no fue favorable para el “Equipo País B”... Ellos dijeron: “…..Llegamos con una hora de atraso en relación con los miembros del “Equipo País A”.
        Indignados los perdedores, convocaron a varias reuniones, para averiguar la causa de la derrota. En resumen el resultado fue: “Equipo País A” = 1 jefe de equipo y 10 remadores; “Equipo País B” = 10 jefes de equipo, 1 remador. Descubierto el gran error, el equipo “B” fue reformado para una nueva competencia... Debido a ello perdieron nuevamente, esta vez porque el atraso fue de dos horas...
        Una vez más fueron convocadas nuevas reuniones, se realizaron viajes y estudios de las causas. El resultado estableció: “Equipo País A” = 1 jefe de equipo y 10 remadores; Equipo “B” = 1 jefe de equipo, 3 jefes de departamento, 6 auxiliares de jefatura y 1 remador. Identificada la causa del error, nuevamente el equipo fue modificado. Esta vez se tomó todo en cuenta: conceptos de modernización, globalización, opiniones de economistas, etc. Sin embargo, a la hora de la nueva competencia, el equipo “B”, llegó con 3 horas de atraso.
         Más reuniones, etc. etc. La conclusión de las reuniones arrojaron: “Equipo “A” = 1 jefe de equipo y 10 remadores; “Equipo “B” = 1 jefe de equipo, 3 jefes de departamento, 3 analistas, 2 controladores, 1 gerente de calidad total y 1 remador. Después de mucha discusión, llegaron final y definitivamente a la siguiente conclusión: “Era claro que el problema era el remador que con seguridad por culpa de la influencia del sindicato de remadores y por causa de su falta de entrenamiento generalizado, no era capaz de ejercer su actividad con eficiencia. La solución que propusieron fue: contratar a otro remador”.
        La historia anterior refleja en muchos sentidos lo que sucede a diario en la sociedad, en cualquier tipo de organización, la familiar, la comunidad donde vivimos, la sociedad misma. Cuando dejamos de pensar que aunque somos distintos en caracteres, personalidades, etc. podemos superar nuestras propias diferencias, y dirigir nuestros esfuerzos individuales hacia el logro de objetivos y metas comunes, que produzcan resultados que nos permitan avanzar a todos para convertirnos en mejores seres humanos y que seamos cada vez más felices. En otras palabras: …“estamos hablando de crear vínculo en el cual, mediante el apoyo mutuo y la ayuda recíproca, la gente pueda poner de manifiesto su máximo potencial particular.”

martes, 15 de septiembre de 2015

(41) “Cuando los hijos despliegan sus alas en busca de sus sueños”

(41) “Cuando los hijos despliegan sus alas en busca de sus sueños”

Carta a una amiga:

     Apreciada “S” decidí escribirle para compartir con Ud. desde estas líneas, algunas reflexiones acerca del tema arriba mencionado. Tan solo pretendo compartir mis sentimientos de empatía con Ud., ya que la partida de un ser querido no es para nada, fácil de “aceptar” y menos de “comprender” profundamente. Sin embargo, recordemos que uno de los sufrimientos en la vida es “separarse de los seres queridos”. Generalmente esto lo aplicamos a la partida de esta existencia de un familiar, padre, madre, etc. Pero también se puede aplicar a “dejar de ver” a las personas que amamos.
     En el caso de nuestros hijos, cuando son pequeños, los protegemos, los criamos, los educamos, los vemos desarrollarse, y llega el momento en que tal vez escogen una profesión etc. Sin embargo, pocas veces pasa por nuestra mente que en algún momento ellos “desplegarán sus propias alas", para “volar en busca de sus propios sueños”, los cuales por demás pienso, deberían también convertirse en nuestros propios sueños y así compartiríamos mucho más el eterno vínculo que poseemos con ellos, como seres humanos. Y digo esto porque considero que la relación que mantenemos los hijos y los padres no se refieren solamente a esta existencia, sino a la eternidad de la vida misma. Es decir tenemos un vínculo muy profundo, difícil de comprender tan solo con nuestra propia mente.
     En el reino animal existen muchísimos ejemplos en donde una hembra alimenta a sus crías, y lo primero que les enseña es a defenderse del medio ambiente, a alimentarse por sí mismos para luego prepararlos para que ellos mismos remonten sus alas y sean fuertes por sí mismos para enfrentar lo que les toque enfrentar en sus vidas.
       En el caso de los seres humanos, se aplica el mismo principio, es decir, nuestra misión es “lograr que ellos sean felices de acuerdo a lo que decidan hacer”. Lo que importa no es el lugar hacia donde se van, sino que ellos forjen sus propios valores basados en el ejemplo que como padres y madres les pudimos transmitir cuando estuvieron a nuestro lado y eso es algo que nos debe llenar de convicción y esperanza constantemente.
       Si tan solo pensamos: “ellos van a estar mejor donde estén”, eso significa que “entendemos” con nuestra mente, con nuestra inteligencia, por qué tuvieron que irse, pero cuando aplicamos ese mismo pensamiento, y nuestros sentimientos surgen de lo profundo de nuestro corazón, cuando nos esforzamos por su felicidad, el dolor de la partida lo vamos convirtiendo en coraje, en fortaleza interior y llegaremos a “comprender con el corazón” que la razón se encuentra en su "propia misión en la vida", que solo les corresponde a ellos mismos realizar.
       A propósito recibí de un amigo, el pensamiento del Dr. Daisaku Ikeda, filósofo, educador, poeta, quien escribió en relación a enfrentar en la vida todo tipo de problemas y dolencias. Él expresó: "Lo que importa es la manera como desafiamos esos infortunios cuando ellos aparecen y también si no caemos en una resignación pasiva. Lo que importa es el modo como superamos los obstáculos que enfrentamos y también la forma como transformamos nuestro destino". Nuestra fortaleza interna emerge cuando nos enfrentamos a grandes retos en la vida.
       Y mi amigo agregó en su carta: “Aprendí de mi padre que los hijos no son de la gente: son del mundo”. Y este mensaje comenzó a fijarse en mi cerebro, así que decidí ahondar más en sus palabras y aplicando este principio a la vida cotidiana, pienso que los padres deberíamos apoyarlos con sabiduría y amor compasivo. Significa comprender que son nuestros hijos quienes nos ayudan a convertirnos en mejores madres y padres, es decir en mejores seres humanos.
       Pienso amiga, que aunque no sea fácil superar el sufrimiento de la separación, si lo convertimos en un factor que nos permita construir una mejor relación con nuestros hijos, cada vez más profunda, basada en nuestro crecimiento, en nuestra decisión de apoyarlos con nuestra vida, con todo el potencial que tenemos, el panorama se ampliará y una luz de esperanza se creará en nuestros corazones.
       Debemos crear nuevos horizontes, pensar en “el reencuentro con ellos” y lo que disfrutaremos cuando nos veamos de nuevo. Sólo nuestra decisión interna, activando el potencial que cada ser humano posee dentro de sí mismo, nos puede permitir lograr este coraje, convirtiéndolo en una fuerza que nos impulse diariamente a apoyar a quien tengamos al lado, a que sean felices y a transmitirles a nuestros hijos que siempre podrán contar con nosotros, pase lo que pase.
       Termino este mensaje diciéndole que la “comprendo” totalmente, porque yo también enfrento la misma situación, pero la estoy superando día a día construyendo nuevos sueños, nuevos ideales por lograr. La apoyo completamente. Cuente conmigo como su amigo y compañero!!!
      Me despido con un fuerte abrazo. Luis Del Alcázar

domingo, 13 de septiembre de 2015

(40) El escondite perfecto de la felicidad

(40) El escondite perfecto de la felicidad


Autor desconocido:

Adaptación de Luis Del Alcázar

En el principio de los tiempos, se reunieron varios seres muy malignos para hacer
cierta travesura. Uno de ellos dijo:
       "Debemos quitarles algo a los seres humanos, pero, qué les quitamos?"
Después de mucho pensar uno dijo:
       "¡Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser dónde
esconderla para que no la puedan encontrar".
       El primero propuso: "Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del
mundo", a lo que inmediatamente repuso otro: "No, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está".
       Luego propuso otro: "Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar", y otro contestó: "No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontrará".
       Uno más dijo: "Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra". Y le dijeron: "No, recuerda que tienen inteligencia, y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va descubrir, y entonces todos tendrán felicidad".
       El último de ellos, que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las respuestas de los demás analizó cada una de ellas y entonces dijo: "Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren".
       Todos voltearon asombrados y preguntaron al mismo tiempo: "¿Dónde?". El ser, respondió: "La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán".
       Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: los seres humanos se pasan toda la vida buscando la felicidad fuera de ellos mismos….sin saber que ya la poseen dentro de ellos mismos..Lo anterior nos invita a reflexionar, verdad?..